Para los cerdos: un árbol genealógico confiable

Foto 2Primero hay que bañarse, luego ponerse ropa limpia que aún huele a productos desinfectantes y, por último, calzarse botas de gomas cuyas suelas pasan por un depósito de cal. Solo así, después de eliminar cualquier rastro de suciedad del exterior, se puede entrar a las naves de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Genética Porcina Pedro P. Rivera Cué.

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Ubicada en el municipio de Jovellanos, allí se contribuye, desde el año 1979, a mantener y mejorar las características genéticas de los cerdos del país. Colectivo Vanguardia Nacional desde 1994, las rigurosas normas de higiene constituyen solo una de las razones de sus buenos resultados.

Para Diosdado Rodríguez Mondéjar, jefe de producción, resulta fundamental la poca fluctuación del personal, así como la estabilidad de los medicamentos y del pienso para la alimentación. “Comercializamos los animales destinados a la reproducción (pie de cría), asegurando los parámetros productivos de las razas”, explica. La distribución se realiza a través del Grupo de Producción Porcina, que se encarga de concertar convenios con sus clientes estatales y no estatales.

En lo que va de año la unidad vendió más de 2 mil 200 animales y cumple el plan a un 107 por ciento; pero su objetivo va más allá de lograr un elevado número de nacimientos. Alcanzar animales de alta pureza genética constituye la meta de un cuidadoso proceso de alrededor de cinco meses y medio.

CONCEPCIÓN PLANIFICADA

“Tenemos una sección llamada de puercas vacías que vienen del destete, las que entran en celo se llevan a cubrir por los reproductores mañana y tarde, dos días seguidos. A la quinta semana se confirma la gestación”, afirma Julio Cèsar García, jefe del área de reproducción.

Sin embargo, antes de llegar a ese momento, se concibe un plan para cruzar a los 40 berracos de la UEB, con las 400 reproductoras. Marisel Fuentes Hernández, genealogista que tiene a su cargo dicha programación, refiere: “Aquí tenemos dos razas, la Yorkshire y la L35, y cada una posee sus familias (madres) y líneas (padres). Mantenemos un control de la descendencia de cada animal y a la hora de realizar el cruzamiento evitamos la consanguineidad”.

Luego de las 16 semanas de gestación, las reproductoras pasan a las naves de maternidad. Allí se les desinfectan las ubres y la parte posterior del cuerpo para evitar infecciones. Luego del nacimiento a las crías se les corta la cola, se les retiran los colmillos y se les marca la oreja para identificar su ascendencia. Aunque, como explica Rodríguez, las puercas no suelen presentar partos complicados, allí reciben la atención necesaria en casos como la retención de placenta.

El sistema tecnológico empleado posibilita disminuir la mortalidad, puesto que las madres no tienen mucho espacio para moverse en el corral y, por ello, son raros los aplastamientos. Actualmente existe un 9 % de mortalidad del doce planificado.

A los 33 días tiene lugar el destete. Las crías deben presentar un peso de ocho kilogramos. “Es entonces cuando se realiza la selección teniendo en cuenta la necesidad de hembras y machos, el tamaño y el peso, la grasa dorsal y que no posean defectos físicos”, afirma Rodríguez.

Los no escogidos pasan a un programa de preceba para venderse con fines de alimentación. Mientras, aquellos con parámetros genéticos acertados se trasladan a las naves de desarrollo. Allí transitan por dos categorías: lechones y lechonas, hasta los 103 días y cochinatos y cochinatas hasta los 190, cuando abandonan la unidad.

Durante estas etapas reciben vacunas contra el cólera, la leptospirosis y la erisipela y se les realizan análisis de sangre para detectar enfermedades como la brucelosis. Se asegura así que las razas de cerdos en el país preserven su calidad y que el número de crías obtenidas en los partos respalde el gasto en alimentación de las y los reproductores.

EL SECRETO: LA ATENCIÓN AL HOMBRE

Según Lázaro García Fiallo, secretario de la sección sindical en el centro, el éxito radica, en buena medida, en la estabilidad de los trabajadores. “Casi todos llevan más de 10 años aquí. Para lograrlo tenemos un sistema integral de atención al hombre. Incluye la visita semanal del médico y trimestral del estomatólogo, quienes nos atienden aquí mismo. También aseguramos la venta cada dos meses de carne de puerco y mantenemos variedad de platos en el comedor obrero”

Clara Clavo García, quien labora en la unidad hace varias décadas, considera que el sentido de pertenencia está dado por el seguimiento a los problemas del personal, tanto en el  trabajo, como en sus hogares. Además, la UEB  presenta un sistema de pago por resultados; sus 46 trabajadores promedian un salario mensual de 890 pesos.

Aquí nada se desperdicia, hasta los desechos de los animales se procesan en la planta de biogás que tributa a la cocina. De igual forma, gracias al enrejado total de las naves y al sistema de seguridad y protección implementado, la unidad no resulta objeto de hechos delictivos hace más de tres años. Otro elemento que confirma la acertada decisión de que esta constituya, este 3 de octubre, la sede del acto municipal por el día del trabajador agropecuario.

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