Polémica entre Marrero y Cárdenas

Respuesta sincera a un pecador de otro pecador

Juan Marrero

Harold Cárdenas es un joven bloguero que se ha molestado con el comentario que publiqué en cubaperiodistas.cu, en la sección Sin Secretismo, relacionado con algunas señales que se han dado en los medios en respuesta a la cerrazón informativa luego del IX Congreso de la UPEC. No tuve intención alguna de negar a nadie su derecho a dar una mirada a la realidad ni desconocer la contribución de algunos blogueros en la lucha contra el secretismo, y mucho menos atizar divisiones entre quienes ejercen el periodismo como profesión y aquellos que hacen lo que se ha dado en llamar periodismo ciudadano, gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación.  

Mi única intención fue llamar la atención sobre algunos hipercríticos que andan por la blogosfera y que actúan, a veces, de modo irresponsable enjuiciando lo humano y lo divino, y de ahí la oración que utilicé de que se consideran “dueños de decir todo lo que les venga en ganas”. El propio Harold advirtió mi intención y lo reconoce.

No fueron para ti, Harold, ni para los blogueros que trabajan con honestidad, mis alusiones en el artículo “Sin prisa, pero sin pausa”. A los jóvenes que escriben en blogs, periodistas profesionales o no, y lo hacen con altura y constructivamente, los respeto. Saludo que en jovencuba expongas tus opiniones de la forma en que lo has hecho, aunque no comparta algunas de ellas. Solo te pregunto: ¿Por qué te pones una vestimenta que no está hecha a tu medida?

Quiero, además, recordarte que la UPEC ha tenido mucho que ver en el desarrollo del movimiento de blogueros en Cuba. No ha estado a espaldas de él. Las aulas del Instituto Internacional de Periodismo José Martí han estado abiertas para la formación de muchos jóvenes blogueros. Tú mismo estuviste recientemente participando en el taller dado por el editorialista de La Jornada y en la videoconferencia La Habana-Londres con Julian Assange, fundador de Wikileaks. Y cuando yo era vicepresidente de la UPEC, electo por dos congresos, siempre alenté el desarrollo de ese movimiento.

Si me preguntases si algo de lo que escribiste me molestó, con sinceridad te diría que solamente ese título que me endilgaste de “funcionario de larga trayectoria en el periodismo de nuestro país”. Lo que he hecho a lo largo de más de 55 años es hacer periodismo,  pero no cualquier periodismo, sino un periodismo para clavar la verdad en los corazones y servidor de ideas justas y dignas.  He tenido como principio comunicar lo poco que sé y aprender lo mucho que no sé todavía. De las nuevas realidades de la blogosfera estoy aprendiendo en estos tiempos, ya en el ocaso de mi existencia.

Harold comienza su nota diciendo “Soy un pecador, cometí el pecado original de no tener una formación como periodista o como comunicador social…” Y te digo que yo también soy un pecador, cometí el pecado original de no tener un título universitario y no tengo ni postgrados, ni masters ni candidato a doctor…pero he sido y soy un periodista del pueblo y para el pueblo por más de 55 años.

Me han dicho que otros blogueros han hecho comentarios sobre la nota que publiqué en cubaperiodistas.cu No voy, por supuesto, a contestar individualmente a cada uno. Mis ideas principales son las que he expuesto en esta sincera respuesta a Harold.

(Cubaperiodistas.cu)

El escribidor de blogs

Por: Harold Cárdenas Lema

Soy un pecador, cometí el pecado original de no tener una formación como periodista o comunicador social y aún así pretender dar una mirada sobre mi realidad. Comprendí mi grave error cuando leí un artículo publicado el 26 de septiembre en el sitio oficial de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Yo que creía ser bloguero aprendí en ese texto que esa palabra no existe, no se menciona, soy solo un “escribidor de blogs” que no está afiliado al movimiento periodístico nacional.

Resulta difícil no sentirse aludido en un escrito tan ambiguo. En él se dice que los medios nacionales están mejorando en la lucha contra el secretismo, una opinión que comparto pero la considero un resultado multifactorial, un producto de la acción constante de los inconformes en nuestra sociedad, algo a lo que han contribuido también los blogueros cubanos y el autor desconoce.

Si la intención era hacer referencia a que algunos pecan de hipercríticos e ignoran los pasos positivos de los últimos años, entonces comulgo con la idea e incluso ya hemos hecho referencia a ella anteriormente, pero lo publicado deja un sabor muy negativo que es difícil de ignorar.

Quizás si los blogueros hubieran sido un movimiento feliz carente de contradicciones ese artículo no hubiera provocado el dolor que expreso, más aún cuando fue escrito por un funcionario de larga trayectoria en el periodismo de nuestro país. Quizás el autor desconoce de las sanciones laborales que sufrieron los primeros en una blogosfera que en estos días llega a convocar a Julian Assange a mostrar su solidaridad con Cuba, que están en la primera línea de defensa de este país, que se equivocan en ocasiones pero lo hacen trabajando voluntariamente por un país mejor, cuando muchos otros no se atreven a arriesgar sus miserias.

En el artículo se les reclama a los blogueros creerse “dueños de decir todo lo que les venga en ganas”, nada más parecido a la libertad de expresión, nada más parecido a lo que debe ser el espíritu de una Revolución por muy bloqueada que esté. Si el autor se refería a la responsabilidad que implica esta labor, créame que un bloguero siente la misma presión que un periodista que quiere ser objetivo y útil a su sociedad.

Nunca he buscado distinciones entre aquellos que escriben en la web, la calidad o el valor de un texto no radica en un título universitario o no, ni siquiera lo había pensado pero obviamente otros sí. Hace unos días vi a una estudiante de periodismo preguntar en una conferencia cuántos de los blogs más consultados son escritos por periodistas, la pregunta era retórica e incluía cierta malicia pero no dejaba de señalar algo sintomático: no se puede despreciar o hacer diferencias entre profesionales o no, el sectarismo no conduce a ninguna parte.

Confieso que el mencionado artículo me deja preocupado, quizá debo esperar a que se otorguen las licencias para los “escribidores de blogs”, debo tener cuidado de no violar alguna ley o resolución, digo, otra que no sea la 127 que sí tengo que irrespetar a diario para seguir existiendo en la web.

Soy un pecador, cometí el pecado original de no tener una formación como periodista o comunicador social y aún así pretender dar una mirada sobre mi realidad. Soy un escribidor de blogs que se comunica mediante ellos por falta de otra vía, este artículo me ha dolido porque muestra cuánto desconocimiento existe aún sobre la blogosfera entre algunos funcionarios del mundo periodístico, este es un hecho… y parafraseando al autor en cuestión: “nadie lo puede tapar con un dedo”.

(Publicado en el blog La Joven Cuba)

Sin prisa, pero sin pausa

Juan Marrero

Los hechos son tozudos y nadie los puede tapar con un dedo. Algunos escribidores en los blogs, que en muchos casos no son periodistas y no están afiliados a la UPEC, opinan que los medios escritos, televisivos y radiales del país –a través de los cuales reciben la información la mayoría de los cubanos—no están cumpliendo debidamente su responsabilidad en la lucha contra el secretismo.  Para unos, eso es cierto, pero seríamos injustos si somos absolutos en tal afirmación. Hay señales promisorias que se están dando luego del IX Congreso de la UPEC, aunque no es para contentarnos pues aún tenemos muchas debilidades y carencias que vencer.  Cito algunas de esas señales:

*Cuba dice, un espacio dentro del Noticiero Estelar de la TV, que está ofreciendo opiniones diversas sobre temas importantes como el transporte, la vivienda y la ejecución de la política de migración.

*La Mesa Redonda que ha dejado de ser un espacio solo para temas internacionales y está abordando cuestiones más cercanas a problemas del pueblo como la construcción de viviendas, las dudas sobre las cooperativas no agropecuarias, Internet dentro de Cuba, el alcoholismo, inquietudes sobre la enseñanza universitaria relacionadas con las pruebas de ingreso y la edad de acceso a las universidades, el fraude académico, los cambios en el comercio mayorista, la disponibilidad y calidad del agua, etc., temas abordados durante los meses de agosto y septiembre.

*En algunas provincias se han ido consolidando espacios radiales y televisivos interactivos con la población, alentados por el Partido, que están cumpliendo  un importante papel en el enfrentamiento a las ilegalidades e indisciplinas sociales, a la vez que actuando para suprimir los vacíos informativos y manifestaciones de secretismo. Ahí están los casos de Holguín, Guantánamo, Las Tunas y Sancti Spíritus, y también el programa Alta Tensión, de CMHW, de Villa Clara, entre otros.

*Las noticias sobre desastres ecológicos, naturales y accidentes con víctimas están siendo ofrecidos por los medios con alguna inmediatez. Ahí tenemos dos casos bien recientes: el derrumbe de un viejo edificio en el municipio de 10 de Octubre, donde hubo una víctima, y un accidente de tránsito en Miramar, con más de 30 heridos, ofrecidos con imágenes por el NTV poco después de ocurridos, y también registrados por los periódicos nacionales. Sin embargo, en casos como esos, la gente queda ávida de conocer detalles: se habló de que el ómnibus involucrado trasladaba participantes en un evento. ¿Cuál evento?  No decirlo es una manifestación del secretismo. Juventud Rebelde en su última edición ha dado la noticia de un derrame de petróleo en la bahía de Cienfuegos, luego de una avería en las calderas del hospital pediátrico de esa ciudad. Recientemente, el periódico El artemiseño  –lo que reproducimos en esta Sección—dio un reporte sobre el asalto a una oficina de correos en Güira de Melena y la sustracción y recuperación de una importante suma de dinero que estaba destinado al pago de jubilados y pensionados. Todo eso se ha ofrecido sin notas oficiales como ocurría en el pasado reciente.

*Las secciones de correspondencia de Granma y Juventud Rebelde, diferentes en la exposición de sus contenidos, siguen cumpliendo con su papel de ofrecer muchas y diferentes preocupaciones de la población. Las respuestas de los organismos involucrados en tales preocupaciones siguen siendo pocas e insatisfactorias. Pero sin duda, a través de esas secciones, es posible conocer muchas situaciones que pasan de lo real a lo irreal, de lo concreto a lo absurdo, y que afectan a la sociedad en que todos vivimos y por cuyo perfeccionamiento trabajamos.

*No es posible dejar de reconocer que, en los últimos tiempos, las informaciones apologéticas y triunfalistas han disminuido en los espacios informativos de nuestros medios nacionales. Digo disminuido, no desaparecido. Son presentadas con un mayor equilibrio. Días atrás, por ejemplo, Granma, en su última página, bajo el título “Incumplimiento matancero por falta de exigencia”, publicó un reportaje crítico, bien argumentado, sobre porque el pasado año la provincia de Matanzas no cumplió el plan de entrega de leche a la industria y, por lo tanto, no contribuyó al empeño del país por disminuir las importaciones de leche en polvo, con un precio cada vez más elevado en el mercado internacional.

Quien esto escribe ha pasado por etapas de apertura y etapas de controles excesivos que han llevado a autocensuras. Les puedo asegurar que en solo dos meses después del Congreso de la UPEC veo que se avanza por el camino correcto, sin prisa pero sin pausa como ha pedido Raúl. Pero aún tenemos mucho que avanzar, y lo haremos en la misma medida en que cambie la mentalidad de los directores de los medios que, en primer lugar, deben con un estilo de trabajo diferente propiciar una mayor incorporación de los creadores en las agendas informativas y en las maneras de llegar a las audiencias, en fin en lo que nueva dirección de la UPEC está tratando de contribuir con los talleres creativos convocados en cada medio.

El mes pasado, en un encuentro con la Presidencia de la UPEC, Díaz-Canel decía algo que es bien cierto y  que requiere mucha atención de todo aquel que escribe para un medio: “La prensa también lleva ciencia, y todo lo que hagamos en ese sentido será para tener una prensa de mayor calidad”. Cómo obtener, cómo elaborar y cómo hacer llegar la información al pueblo, debe hacerse dentro de conceptos bien pensados porque, de lo contrario, en lugar de transmitir mensajes constructivos podemos causar daño o crear confusiones.

Los que tienen blog, sean periodistas o no, y se creen que por eso son dueños de decir todo lo que les venga en ganas, no deben dejar de atender ese consejo.

(Cubaperiodistas.cu)

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