Arrendar o no arrendar: esa es la cuestión

Guasasa: un pequeño asentamiento donde habitan 166 personas. A más de 30 kilómetros de Playa Girón, para llegar debe recorrerse un largo y extenuante terraplén. “Ahí hay que ir, no se pasa”, suelen decir los locales.

Aunque las bodegas de la Ciénaga reciben un abastecimiento particular y constante, sus habitantes no quieren prescindir de la venta de alimentos elaborados en los Círculos Sociales.
Aunque las bodegas de la Ciénaga reciben un abastecimiento particular y constante, sus habitantes no quieren prescindir de la venta de alimentos elaborados en los Círculos Sociales.

En el sitio el silencio del mediodía recuerda a un pueblo fantasma, pero nada más alejado de la realidad. Allí los vecinos enfrentan lo cotidiano y, sobre todo, polemizan acerca de su realidad. El arrendamiento del Círculo Social constituye, por estos días, el principal tema de conversación y de inconformidad.

Una mezcla de escepticismo y desconfianza se trasluce en las opiniones. “Este es un pueblito pequeño y por eso creo que no debió tomarse la decisión. Allí comprábamos pan con croqueta, huevo frito, tortilla o mayonesa y refresco. Todo era barato. Ahora aumentarán los precios y no estamos de acuerdo. Lo hemos planteado en las rendiciones de cuenta”, afirma Hilda Ruiz Macías, una de las vecinas.

El joven médico cardenense Michael Fernández Viero, quien cumple allí su servicio social, refiere que no existe ningún otro establecimiento que oferte alimentos, “en el círculo los pescadores compraban alrededor de 15 panes para ir mar adentro. Mucha gente también merendaba”.

Comparten la preocupación en distintos lugares de la Ciénaga de Zapata donde se determinó pasar los locales gastronómicos a un modelo de gestión diferente. Las características atípicas de esos asentamientos, objetos de atención diferenciada, dificultan el cumplimiento de la medida.

UN PROCESO COMPLEJO

Los primeros pasos para el arrendamiento se dieron a principios del pasado año. Comenta Yeni Hernández de la Guardia, jefa del departamento de Gastronomía del Grupo Empresarial de Comercio, que entonces se escogieron ocho unidades: las de Soplillar, Hondones, Guasasa, Bermejas, San Blas, Santo Tomás, Cocodrilo y El Rincón. “Se seleccionaron porque tenían de uno a dos trabajadores y de tres a cinco. En la provincia los establecimientos de ese tipo pasan a la nueva forma de funcionamiento”, apunta.

Bien conoce lo difícil de la tarea Mario R. Martell García, director de Comercio en la Ciénaga, “en aquel momento se negaron los trabajadores y la población expresó su desacuerdo. Luego se determinó, a nivel nacional, detener el proceso aquí. A finales del 2013 la provincia recibió la indicación de retomarlo”

Opina Martell que las particularidades de esos territorios complejizan la labor pues, menos Soplillar, las otras siete se identifican como zonas de difícil acceso. Entre los elementos que frenan la implementación del modelo se encuentran: el bajo poder adquisitivo de la población, en su mayoría dedicada a labores forestales; la generación de corriente eléctrica por horas; las dificultades en la transportación de recursos y el probable aumento de los importes.

En la actualidad ya se arrendaron Soplillar y Guasasa, esta última culmina arreglos para recibir la licencia sanitaria. A Bermejas también le falta el visto bueno de Higiene y Epidemiología, mientras que en San Blas se construye un inmueble para desarrollar la actividad. Hondones, Santo Tomás, Cocodrilo y El Rincón permanecen a la espera.

“Ninguna de estas unidades daba pérdidas a la empresa, de hecho, sobrecumplían. Por ejemplo: en enero Cocodrilo tenía un plan de 10 mil 800 pesos e hizo 15 mil 300. San Blas de 8 mil, entregó 9 mil 900. Aún está por probarse que den resultados a los arrendatarios. Eso sí, donde no comenzó a funcionar el modelo continuamos brindando servicios porque el pueblo no puede afectarse”, agrega Martell.

GUASASA Y HONDONES: POCO CONVENCIDOS

“Ese círculo era un alivio. Los panes costaban entre 50 centavos y dos pesos. Ahora lo arrendará un compañero de Playa Girón y nada costará lo mismo. Aquí el salario es muy bajo, casi todos trabajamos en el monte. Nadie se acerca a explicarnos”, cuenta Dailenes Armenteros González, habitante de Guasasa.

Más confianza muestra Salvador Benítez Turnes, ex administrador del Círculo Social y hoy trabajador de la bodega, “creo que quien se decidió a dar el paso debe tener sus planes para mantener la oferta y ganar. Yo me negué porque hace 19 años que estoy en la gastronomía y sé que aquí no da. Hay que comprarlo todo a precio de mercado, hasta el pan”.

Eladio Hernández Figueroa, quien arrendó el Círculo Social, ve la opción con optimismo. Actualmente arregla el equipo de refrigeración, gestiona la instalación de una acometida por los compañeros de Hidrología y proyecta colocar un fregadero con tanque elevado para cumplir las indicaciones de Higiene.

“Hay una población completa para un solo negocio y en periodo de playa acuden más personas. Pienso ofertar variedad de alimentos ligeros y después, almuerzo. El horario será de siete de la mañana a tres de la tarde, y de ahí hasta las 10 de la noche, con dos trabajadoras. No pretendo aumentar los precios, consideraré los del municipio. Creo alcanzar ganancias, pero de todas formas, tengo tres meses para probar”.

En Los Hondones, otro asentamiento cenaguero, viven alrededor de 90 personas. Allí se hizo una prueba, pero no funcionó. “En tres días vendimos solo refresco porque era a peso y seis panes. El experimento nos duró una semana y desistimos. Yo no lo intento más”, comenta Elizabeth Chirino Cruz, dependiente del círculo social, y añade que aún siendo estatal se hacen “maravillas” a diario para dar salida a los productos.

Los pobladores de Los Hondones afirman que participaron en la construcción del Círculo Social y no contemplan su cierre como una opción.
Los pobladores de Los Hondones afirman que participaron en la construcción del Círculo Social y no contemplan su cierre como una opción.

Carmelo Hernández Rondón, uno de los pobladores, es radical al afirmar que “eso aquí no funciona. La mayoría somos retirados. En este batey no hay economía.”. Antonio Chirino Cruz, otro vecino, dice: “Va mucha gente a desayunar o merendar porque no tenemos nada más. El local lo construimos nosotros y no se puede cerrar. ¿Adónde vamos a ir a comer? ¿A Playa Larga?”

SOPLILLAR: UN CASO ALENTADOR

El Círculo Social de Soplillar resulta el único que presta servicios bajo el modelo de arrendamiento. Su titular, Mariana del Rosario Pérez, fue una de las primeras cuentapropistas cenagueras en la década del 90, trabajó en una cafetería y además, es usufructuaria. Esto último, afirma, le brinda una forma adicional de adquirir los productos y abaratar costos.

“No da para una hacerse rica. Hay que pagar los salarios de las dos trabajadoras, las cuentas e invertir en el local. No puedo subir los precios, aquí todos somos familia”, agrega e insiste en la necesidad de un margen comercial pues, aunque el cigarro y el ron se lo ofertan con un ocho por ciento de descuento, la cerveza y el refresco enlatado debe comprarlos a precio minorista y, por tanto, aumentarles uno o dos pesos para ganar.

“La Cerveza Bruja la compro a 10 pesos y la busco en Playa Larga, por eso tengo que venderla a 12 pesos”, ejemplifica Mariana, arrendataria en Soplillar.
“La Cerveza Bruja la compro a 10 pesos y la busco en Playa Larga, por eso tengo que venderla a 12 pesos”, ejemplifica Mariana, arrendataria en Soplillar.

Además, ya Comercio no surte el pan; “lo busco en la panadería, a igual costo que el resto de la población. No tengo contrato, solo me hacen el favor de guardármelo. Hasta ahora presento resultados, pero aún no pago la renta del local y el contador de electricidad es programado. Cuando ya no sea así, pasen los tres meses de prueba y deba costear impuestos, no sé si será igual. Creo también que los tributos deben adaptarse al lugar”, reflexiona Mariana.

Asimismo, extendieron el horario hasta las once de la noche para aprovechar los momentos en que la bodega permanece cerrada, ponen música, llevan poetas los domingos y priorizan ofertas baratas como el durofrío.

Rosmary Guzmán Sardiñas, habitante del lugar, refiere que “la gente viene casi todas las noches, juegan cubilete y dominó; también se celebran los días especiales, pero los precios no coordinan con nuestro salario. Entiendo que tienen que sacar ganancia. Si el estado les diera los productos más baratas y ellos vendieran como antes, la cosa fuera diferente.”

DE ALTERNATIVAS Y PROYECCIONES

Entre los objetivos de la implementación del nuevo modelo de gestión se encuentran aumentar la calidad del servicio y el salario de los trabajadores. “Antes cobraban 250 pesos y ahora superan los 500. Sí pudimos constatar en una visita a la Ciénaga el temor de los pobladores a que los costos se disparen, aunque no están tan distantes de los nuestros”, expone Reynaldo Delgado Sabater, director de Recursos Humanos del Grupo Empresarial de Comercio.

La jefa del departamento de Gastronomía declara que aún el país no se ha proyectado definitivamente sobre las zonas de difícil acceso. “No puede ocurrir que las comunidades se queden sin el servicio. En caso de que nadie arriende las unidades, no funcionen o ninguna cooperativa cercana desee asumirlas, se encuentra la posibilidad de pasar toda la oferta a la bodega y cerrar el local. También está la propuesta de venderles un módulo especial a los arrendadores que conste de sirope, galletas y sorbetos, productos baratos, de fácil salida y conservación. Todavía no hay una decisión.”

La experiencia del arrendamiento en la Ciénaga demuestra la necesidad de analizar casuísticamente cada territorio antes de aplicar medidas; realizar estudios de factibilidad y explicar a las comunidades, con detenimiento, el por qué y el cómo de los procesos.

Anuncios

Un comentario en “Arrendar o no arrendar: esa es la cuestión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s