Mami

Mami y yo
Mami y yo

Me daba un poco de aprensión el embarazo; compréndanme: resulta inquietante la idea de que algo crezca dentro de uno, cual alien, y que después sea capaz de salir con semejante tamaño por vías naturales.

Pero mami, con la sabiduría consustancial a casi todas las mamis, me brindó una vez en que hablábamos de partos y dolores e historias espeluznantes, una lección muy clara sobre lo que significa la maternidad para quien la experimenta. “Sí, duele, y mucho. Pero es el único dolor en la vida a cambio del cual te dan un regalo para toda la vida”. Lo dijo con sencillez, sin pretensiones filosóficas, ya tal vez ni lo recuerde, mas me quedó como lección. Desde entonces sé que cuanto puedo aprender, más allá de mi futura experiencia, con respecto a ser madre, se resume en mami.

Para hablar de las madres, cuando su día está tan cercano, no cederé a las tentaciones de la generalización. Cada mujer que procree vivirá el hecho de manera diferente y así la valorarán sus hijos.

Por eso paso a hablar de mi madre:

Si una palabra puedo colocar al lado del nombre de mami es abnegación; de niña no vislumbraba toda la magnitud de su esfuerzo para lidiar con dos hijas adolescentes, conmigo aún en la Primaria, las obligaciones de la casa y mi abuela enferma; y todo ello en años de Periodo Especial.

Además, siempre ha sido apoyo seguro para papá y su carrera sacrificada y exigente.

Respeto su elección de ser ama de casa, porque mi mamá es una mujer inteligente y culta, con sinnúmero de lecturas y una ortografía que envidio; podría haber sido cualquier cosa y escogió ser pilar de una familia.

Ella no me educó con blandenguerías ni prebendas, le debo haberme hecho una mujer independiente y con metas claras. Me ha dado las lecciones más importantes de mi vida: honradez, fidelidad, laboriosidad.

¿Cómo puede trabajar tanto? No lo sé, yo me canso pero ella jamás, a veces pienso que tiene pilas recargables; siempre sueña proyectos y todos los logra porque con tenacidad los persigue. Mami ama a quienes me aman; y a quienes me hacen daño los pone en su lista negra.

Yo la admiro porque es gran hija, esposa, madre y una inmensa abuela. Es una mujer bella, una mujer tremenda. A ella le agradezco haberme dejado crecer en su panza, cual alien; salir por donde salí; y no soltarme de la mano ni siquiera ahora cuando debiera pensar en mi propia aporte a la tasa de natalidad cubana.

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2 comentarios en “Mami

  1. Bella tu nota Yailen atinado recordar el día de las madres haciendo justicia a la que te engendró y te ha acompañado de forma ejemplar; sabes que sigo tu blog y tomo el atrevimiento de asegurar que este espacio “De lupas y catalejos” es también el resultado de la formación y educación que recibiste de tu mami. Desde ya felicitaciones para ella en este segundo domingo de mayo.

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