En Amarillas, enredos de una zanja

A pesar del calor, algunos vecinos del consejo popular de Amarillas no conciben la lluvia como un alivio; para ellos acarrea la inundación de sus calles

Elsa Alonso Hernández, vecina de Martí No.27, también levantó un pequeño muro para evitar la entrada del agua a su vivienda.
Elsa Alonso Hernández, vecina de Martí No.27, también levantó un pequeño muro para evitar la entrada del agua a su vivienda.

 “Si esto es ahora con las lluvias, cabe pensar qué ocurriría si una depresión tropical o huracán azotara nuestro poblado. Tendríamos que ser evacuados, con todos los gastos que conlleva para el Estado cubano”, así culminó Elsa Alonso Hernández su carta remitida a Girón, la cual suscribían, además, 24 vecinos.

Contaba la misiva que los residentes en la calle Pintó, entre Martí y Massó; y en Martí, entre Pintó y Democracia (consejo popular de Amarillas, municipio Calimete), sufren inundaciones ante cada precipitación, pues la zanja –excavación larga y estrecha que se hace en la tierra para conducir las aguas–  se encuentra obstruida. Pedían el concurso de los organismos responsables para limpiar y profundizar el cauce.

CON LOS PIES EN AMARILLAS

Hasta el poblado llegó un equipo de este Semanario para obtener más información. A pesar de que hacía unos días no llovía, quedaban varios charcos como testimonio del insuficiente drenaje.

“Algunos construimos muros y levantamos las puertas, pero quien no tiene posibilidades de hacerlo sufre la entrada del agua al portal o la sala y luego debe sacarla con cubos. No se puede salir de la vivienda, hay que poner una tabla para caminar encima”.

Así ahonda en el tema Elsa, quien comenta también que en la zanja de la calle Massó, paralela a la línea férrea, se bota basura y hasta escombros, “dicen que una vez limpiaron pero la gente volvió a tirar cosas. Lo hemos planteado, pero seguimos en las mismas”.

Elizabeth González De Rosario vive en la calle Pintó y también sufre las consecuencias, “se halla repleta de hierba, tierra, desechos; por nuestros medios hemos tratado de abrirla un poco. Aquí no hay alcantarillado, solo con un ‘chubasquito’ la cuadra se convierte en un mar y no baja el nivel en cuatro o cinco horas; quien desee salir debe hacerlo en botas. Si un carro pasa salpica para dentro de mi casa”.

En ciertas partes, la zanja resulta casi invisible.
En ciertas partes, la zanja resulta casi invisible.

Según Lidia Bazán Díaz se han quejado tanto en las rendiciones de cuenta, sin resultado, que ya ni tocan el tema; “Mi patio también se anega. Se necesita un equipo para sacar todo de la abertura. No han venido a las reuniones a explicarnos, las informaciones llegan mediante la delegada. Lo que pasa aquí no está oculto para nadie. Es cierto que los vecinos deben hacerse el compromiso de mantener la limpieza de esa zona”.

Con su bebé a cuestas, Mildrey Rodríguez Sardiñas no duda en utilizar el símil, “si llueve esto parece un río. ¿Cómo salimos?, pues en chancletas o sin zapatos”.

UNA ZANJA PARA LOS PLANTEAMIENTOS

“Constituye una inquietud recurrente y se ha transmitido en cada espacio, ya sean las asambleas municipales o los despachos. Esa zanja se construyó en el 2002 a ambos lados de la línea, se extiende por alrededor de un kilómetro y abarca tres circunscripciones”, refiere Emilio Elías Rosabal Blanco, presidente del consejo popular por tres mandatos.

20150807_094458“Ante su estado de abandono se han incrementado indisciplinas sociales como arrojar desechos. Hace unos meses la UEB de Acueducto y Alcantarillado Calimete desarrolló labores allí con una motoniveladora; sin embargo, no terminaron ni lo que hicieron fue eficiente. En ese momento expresé el desacuerdo e, incluso, me retiré molesto. Ahí se precisa un implemento como la retroexcavadora que abra y profundice. Asimismo, hay que retirar la tierra, si no, vuelve a caer dentro.

“Manifesté la inconformidad en un despacho con la secretaria del Consejo de la Administración, y sé que se analizó, mas aún no tengo respuesta al respecto. En la calle Céspedes que va hacia Aguada sí se repitió el trabajo tomando en cuenta el parecer de los habitantes, y quedó muy bien.

“El día cuatro se realizó la reunión del consejo popular con la presencia del presidente y la vicepresidenta del gobierno municipal, donde la delegada de esa circunscripción, Marlén Rodríguez, planteó la inquietud”.

Y LA ZANJA SE OBSTRUYE…

A Benelys de la C. Rivera Noda, especialista de Mantenimiento de la UEB de Acueducto y Alcantarillado Calimete , y una de las responsables de la ejecución de ese tipo de obras, la tomó por sorpresa conocer los problemas descritos. “A finales de 2014 se hizo allí un saneamiento con una motoniveladora. Perfilamos el área, pero esta es la primera noticia que recibo de una inconformidad. Habría que ver dónde quedó constancia”.

Una motoniveladora como esta se usó en la última intervención en la zanja.
Una motoniveladora como esta se usó en la última intervención en la zanja.

Alega, de igual forma, que ni de parte del presidente del consejo popular ni del Gobierno, le ha llegado ninguna información al respecto y tampoco sabe lo que dicen los vecinos.

También añade que en caso de radicarse la queja, un equipo visitaría el lugar y, si se constata que está enyerbado o cambiaron las condiciones geográficas, se planificaría el combustible para el mes siguiente y contrataría el implemento mecanizado para afrontar la tarea.

En una posterior conversación telefónica Arturo Hernández Hechevarría, director de la citada entidad, luego de confirmar que allí ignoraban la problemática, informó que a raíz de las indagaciones de Girón conversó con Emilio Elías Rosabal, se personó en el lugar donde confirmó la necesidad de una nueva intervención y solicitó a la Dirección de Mantenimiento de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado el combustible necesario para realizarla en las próximas semanas.

No obstante el muy probable desenlace feliz, quedan sin respuesta algunas interrogantes, ¿por qué tuvo que llegar la prensa para que se resolviera? ¿Cómo no se supo antes del reclamo en las instancias adecuadas? ¿Habrá  casos similares?

Resulta evidente que el problema de la zanja revela otros mucho más complicados,  los cuales pueden abarcar gestión ineficiente, falta de transparencia o graves dificultades en la comunicación. Sean cuales sean, toca a las autoridades del territorio solucionarlos, para que el agua y los planteamientos corran por el sendero establecido.

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