CELAC: para cerrar las venas que nos sangran

Por mucho que lo deseen los poderes imperiales ya no pueden callarnos con un chasquido de dedos, ni hacernos creer que nuestra pobreza es un problema de tradición cultural y no la consecuencia directa de siglos de expoliación indiscriminada para asegurar el nivel de vida norteamericano y europeo.
Por mucho que lo deseen los poderes imperiales ya no pueden callarnos con un chasquido de dedos, ni hacernos creer que nuestra pobreza es un problema de tradición cultural y no la consecuencia directa de siglos de expoliación indiscriminada para asegurar el nivel de vida norteamericano y europeo.

Orgullo de ser latinoamericana, de que en mi sangre se entrecrucen el aborigen, el africano, el europeo y hasta el asiático. Orgullo de tanto dolor sentido, de tanta explotación jamás servilmente aceptada, de Túpac Amaru, de Bolívar, de Martí, del Che, de Chávez, de Fidel.

Ese sentimiento se hace más fuerte al ver la dignidad de nuestros pueblos tomar cuerpo, sin discursos plagados de intereses extranjeros, con la verdad dicha a toda voz y llamando a las cosas por su nombre. Cómo no emocionarse al escuchar a presidentes comprometidos con sus naciones y el sueño del continente y no con poderes financieros. Sigue leyendo “CELAC: para cerrar las venas que nos sangran”

Lo que la prensa se llevó

“El caso de los Cinco tiene una extraña relación con la prensa y la profesión periodística.” Ricardo Alarcón de Quesada

nuevas-revelaciones-300x221Imagínese que lo persiguen cámaras y micrófonos. En la mañana, abre la puerta de su casa y ahí están. Adondequiera que va le acosan. Le preguntan sin darle tiempo a responder. Todo lo que hace o dice al instante resulta radiado, televisado o publicado en un periódico.

No, usted no es una estrella de cine, simplemente forma parte de un jurado y muchos esperan que tome una decisión, no cualquiera, sino la que la comunidad donde vive e incluso el gobierno, desean. Sigue leyendo “Lo que la prensa se llevó”

Tula, la voz peregrina

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Parecía envuelta en sombras La Avellaneda, sus versos se habían tornado nostálgicos y místicos con el paso del tiempo. La sociedad le hizo pagar caro su feminismo, su orgullo, su desprecio a las tareas “propias de mujer”. No encontró un hombre que la comprendiese y la llama de su pecho aunque no apagada se hizo más pálida. En su casa, rodeada de espesas cortinas, estaba sola. Sigue leyendo “Tula, la voz peregrina”