Voces cubanas por libertad de Ana Belén Montes

Ana Belén Montes
Ana Belén Montes

Trovadores y poetas cubanos se unieron en la Casa del Alba Cultural para exigir mediante un concierto la libertad de Ana Belén Montes, quien esta semana cumplió 15 años de prisión en Estados Unidos.
Vicente Feliú, Augusto Blanca, Corina Mestre, Waldo Leyva, Heidi Igualada, Rey Montalvo y Aurora Feliú, entre otros creadores, regalaron su arte en pos de despejar el silencio que rodea el caso e impulsar la solidaridad con la causa de su excarcelación.
Manuel David Orrio, integrante del grupo ‘Cuba por Ana Belén Montes’, significó el vital rol de la ex analista de la Agencia de Defensa de Inteligencia (DIA)del Pentágono en que su gobierno concluyera que Cuba no representaba una amenaza militar.
Destacó, asimismo, que Ana solo se guio por su conciencia al colaborar con Cuba para protegerla de la política hostil norteamericana; y se esforzó por prevenir una guerra.
Vicente Feliú calificó a Montes como una internacionalista en la sombra y enfatizó su humildad y valor humano.
Ana Belén Montes (1957) llegó a ser la principal analista de la DIA especializada en el tema Cuba. En esa labor comprendió que su gobierno era cruel e injusto con la Isla, y optó por no ser cómplice de tal política.
En 2001 se declaró culpable de cometer espionaje para la Inteligencia cubana y recibió una condena de 25 años de prisión. Hoy permanece confinada en una cárcel de alta seguridad en Fox Worth Texas.
El restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos pone en perspectiva el proceder de esta mujer que en 2002, ante la Corte Federal de EUA, declaró: “Mi mayor deseo sería ver que surja una relación amistosa entre Cuba y EUA… Una política como esa llevaría nuevamente a nuestro gobierno a estar en armonía con la compasión y la generosidad del pueblo estadounidense”.

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Centro Coral: El viacrucis de una casa

El deterioro constructivo de la institución no solo la ha sumido en un virtual anonimato, sino también lesionado una parte esencial del patrimonio intangible en Matanzas

“Las condiciones deplorables atentan contra la preparación. La voz sufre”, afirma Líber Lora.
“Las condiciones deplorables atentan contra la preparación. La voz sufre”, afirma Líber Lora.

Muchos jóvenes, y algunos no tanto, desconocen que en la calle de Medio -frente a la tienda La Reina y a la izquierda de la miniplanta de helado- se encuentra el Centro Coral. Hace ya varios años que los niños y adolescentes no acuden allí a aprender del canto, ni los amantes de la música asisten a algún memorable concierto.

Difícil se torna imaginar que tras esa puerta ensaya el prestigioso Coro de Cámara de Matanzas (CCM), negado a abandonar su sede en las aguas de la desidia; porque como bien cuenta su director, el maestro José Antonio Méndez Valencia, “todo empezó con un pequeño hueco que se fue haciendo grande”.

Y LA ABERTURA CRECIÓ          

En 2008, el Coro partió a Venezuela como parte de la Misión Cultura. Durante su estancia, dos ciclones azotaron la Isla. El último levantó por una esquina la manta que recubría el techo y dejó un resquicio por el que penetraba la lluvia.

“Mi esposa me contó por teléfono lo que pasaba, y yo se lo comuniqué a la entonces directora provincial de Cultura; quien contestó que para cuando regresáramos estaría resuelto. Nunca se arregló”, relata Méndez. Así inició lo que él califica como un viacrucis, porque la abertura creció y los estragos de la humedad sobre paredes, carpintería, vitrales y muebles, también.

El techo de la parte posterior de la casa aún no se ha cambiado y las filtraciones afectan la estructura.
El techo de la parte posterior de la casa aún no se ha cambiado y las filtraciones afectan la estructura.

Alrededor del 2010, una brigada de la Empresa Provincial de Mantenimiento y Construcción del Poder Popular intervino en el edificio. “No llegaron a feliz término, decían que el Centro de la Música no pagaba.

“En 2015, cuando se dedicó el Festival Cubadisco a la música coral, hablé con Orlando Vistel, presidente del Instituto Cubano de la Música, entonces se destinó dinero a la reparación y contratamos a una brigada de cuentapropistas”. Luego de problemas con la moneda de pago, lograron que se cambiara la cubierta de la parte delantera de la casa.

En la actualidad, aguardan por capital para culminar las labores; una espera matizada por encuentros con la Uneac, representantes gubernamentales, y promesas de chequeos al avance de la obra que nunca tienen lugar.

LA CASA DE LOS COROS

En la edificación radicó el Conservatorio de Música Señoritas Cóndor Ruiz de La Torre, cuya familia la donó al gobierno, y este, a su vez, se la otorgó a la Dirección de Aficionados de Cultura en la segunda mitad de la década de los 80, con el fin de establecer el Centro Coral para Niños.

El objetivo no era convertir a los infantes en músicos sino que pudieran cantar. “Venían dos veces a la semana, llegaron a ser alrededor de 300. Así se consolidó un movimiento del que surgieron el Encuentro Provincial de Coros, el Seminario Nacional para Instructores de Arte, discos, documentales; y la misma experiencia de enseñanza se extendió a las municipios. Como para entonces yo dirigía el Coro Profesional, también vino para aquí”, relata Méndez.

De tal forma, aquella comenzó a conocerse como la casa de los coros. Allí tuvieron su espacio las cantorías infantiles, coros aficionados de centros de estudio e, incluso, la Cátedra de Canto y Dirección Coral de la Escuela de Nivel Medio de Música.

Líber Lora Carballo, quien se inició en el Coro del Pedagógico y hoy integra el CCM, recuerda lo hermoso y confortable de la institución. “Había una sala de conciertos bien conformada, y presentaciones todas las semanas”.

Tal labor menguó debido al detrimento del inmueble. “No podemos traer a ningún niño porque cualquier perjuicio sería responsabilidad nuestra. Las cantorías buscaron espacios alternativos y la mayoría ha desaparecido”, afirma Reynaldo Montalvo Carreras, integrante de la agrupación coral.

foto-3No obstante, aunque en determinados momentos ensayó en locales ajenos, el Coro se mantiene en el lugar y ha trabajado bajo el influjo de la lluvia, el viento y la pobre iluminación, dispuesto a defender su sede.

Montalvo comenta que en tales condiciones tragan polvo y su colega José Miguel Alfonso Campos habla del calor, el peligro y de cómo las paredes vibran con el sonido. Aunque reafirman la incidencia negativa sobre el rendimiento y la motivación, coinciden en que ello no les ha impedido participar en eventos e intercambiar con otros coros.

Diosdado González Granda, uno de los miembros de mayor experiencia, opina que ahora resulta muy difícil encontrar un cantor. Y en realidad, la falta de un relevo que se forme desde la infancia se halla entre los saldos negativos. “La sala White no funcionó por muchos años, el Teatro Sauto continúa cerrado, no teníamos donde presentarnos y el público se perdió”, añade José Miguel.

La música coral constituye una faceta del patrimonio intangible de la provincia; y varias generaciones de matanceros solo han disfrutado de un escaso contacto con ella. Este Centro no merece el destino de las reparaciones indefinidas. Ojalá su esplendor y vitalidad regresen pronto.

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Bahía nuestra

dscf4427Somos una ciudad privilegiada, porque el mar nos protege y nos define. Dicen algunos matanceros que no se sienten cómodos en lugares sin costas, les parece que se ahogan y que sin el agua, su presencia, olor, sonido, o el simple conocimiento de que está tras la próxima calle, experimentan el peor de los encierros.

Quizás esta bahía regia, serena, pero a la vez íntimamente relacionado con la rebeldía y la matanza que nos nombra, tenga mucho que ver con la idiosincrasia matancera: parsimoniosa, intimista, poeta y a la vez altiva, defensora a ultranza de sus espacios.

Poder mirar una bahía como esta, cada día, es un regalo que a veces pasa inadvertido. Solo hay que estar lejos de ella poco tiempo para valorarla en su justa medida.

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Réquiem por nuestro parque

0Cuando ante mis ojos se producen violaciones insólitas sobre los que debieran ser espacios de veneración siento vergüenza e impotencia. El panorama se torna más desalentador si a la impunidad de los infractores se suma la repetición de los hechos.

Por eso, atravesar el Parque de La Libertad, plaza significativa dentro de un centro histórico Monumento Nacional, no me deja la plácida sensación que debiera; sino, casi siempre, una mezcla de enojo y tristeza. Mucho se ha escrito en Girón y otros medios de prensa sobre su maltrato; sin embargo, parece que los oídos sordos predominan. La más reciente edición de los festejos populares lo confirma.

5Quien participó del Carnaval Infantil puede atestiguar cómo a veces las buenas intenciones terminan por lesionar el patrimonio. Es vital que los niños se diviertan junto a su familia, pero debe pensarse dónde.

Ese día, cientos de personas se situaron sobre el parque añadiéndole una gran carga adicional. Asimismo, invadieron el césped y lo pisotearon indiscriminadamente. Ni siquiera se salvó el conjunto escultórico (beneficiado en 2014 por una costosa restauración); muchos tomaron asiento sobre su base, donde consumieron alimentos y dejaron a sus hijos corretear o subirse sobre la estatua de La Libertad. Otros, para ver mejor las carrozas,se pararon en los bancos. También se frió pollo muy cerca de las fachadas colindantes, exponiéndolas al hollín. Ninguna de las autoridades allí reunidas hizo algo por detener esas conductas, como si lesionar monumentos no fuese un atentado contra el orden público.

31Durante el carnaval anterior, los especialistas de Patrimonio protestaron por la colocación en el sitio de una piscina inflable y, aunque les prometieron que la retirarían enseguida, no solo permaneció hasta el final de las festividades, sino que regresó este año. Vale aclarar que, según las leyes vigentes, solo dichos expertos pueden permitir la realización de actividades allí y muy pocas veces se pide su autorización.

2Si las fiestas populares fueran la excepción, una podría pensar que la solución estribaría en corregir el tiro la próxima vez; pero esta es solo una expresión superlativa de lo que el parque experimenta cada día.

Solo tiene usted que pasar de noche y ver el conjunto escultórico convertido en banco gigante. Seguro que en 1909 el escultor Salvatore Buemi no imaginó que su obra podría tener tal uso.

4La demolición de los accesos – que no estaban en el diseño original- y la delimitación con plantas ornamentales aún no han sucedido; aunque dudo que logren su fin ante el desafuero de la indisciplina social. Sé bien de los criterios opuestos a demarcar mediante una reja un conjunto que honra a Martí y al concepto de libertad. Sin embargo, yo lo prefiero si la opción radica en que el irrespeto se perpetúe.

Alguien afirmará que no queda otro punto dónde situarse porque en horario nocturno los pájaros defecan sobre la mayoría de los asientos. Y, aunque nada los justifica, es cierto que la invasión de las aves en el área resulta un problema irresuelto que apareja condiciones antihigiénicas y olor desagradable.

Por otro lado, ojalá el acceso a Internet vía Wifi se extienda más allá de zonas puntuales, porque nuestra segunda plaza de Armas no está concebida para ese fin; y mucho menos para cobijar a los pequeños puntos de venta nocturnos que se sitúan en ella en las noches, y proporcionan bebidas y confituras a los usuarios.

image001Mal estaríamos si olvidáramos la debida devoción a la figura del Apóstol, peor incluso si nos viésemos imposibilitados de distinguir entre un lugar de carácter patriótico y otro de fiesta; o no tuviéramos la fuerza para decirle a la Televisión Nacional que no puede situar sus equipos de transmisión sobre uno de nuestros más importantes monumentos. Alternativas siempre existen, y ¿cómo hablarles a los ciudadanos de respeto si desde las iniciativas estatales se vulnera lo dispuesto?

Según lo ideado por el plan Matanzas 325, el parque de La Libertad marcará el centro gubernamental de nuestra urbe, pero no puede esperarse a 2018 para resolver la alarmante situación. Las soluciones tienen que llegar pronto. Mucho dice de nosotros lo que hacemos o no en pos de aquellos pequeños espacios por donde comienza el amor a la Patria.

Nace en Matanzas Humanidad por la Diversidad o Nuestro mejor cumpleaños

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Con la constitución de un nuevo grupo de la red Humanidad por la Diversidad (HxD) en Matanzas concluyó este domingo el VI taller Diversidad sexual y derechos humanos que sesionó durante tres días en su capital provincial.

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Museo de Bomberos: La historia detrás del fuego

Este Cuartel de Bomberos es el más antiguo del país que se mantiene como tal.
Este Cuartel de Bomberos es el más antiguo del país que se mantiene como tal.

Para combatir el fuego no solo son imprescindibles la preparación y el equipamiento adecuado. Antes las llamas vale mucho la valentía, pero no una imprudente, sino la que se arma de fortaleza, toma decisiones rápidas y arriesga la vida si con ello derrota otros peligros.

Quizá por eso el heroísmo de los bomberos cautiva en la infancia y en la adultez inspira respeto. Sus historias, por cuanto tienen de épicas, merecen ser preservadas y justo eso sucede al interior de la Estación de Bomberos Enrique Estrada; un edificio significativo dentro del conjunto arquitectónico de la ciudad, de indudable valor patrimonial y que alberga al Museo de Bomberos de Matanzas.

EL AYER DE UN EDIFICIO Y DE SUS OCUPANTES

En el libro Las Villas y Matanzas. Guía de arquitectura y paisaje se afirma que “en 1863 se compra el solar donde estuviera la demolida batería de La Vigía y se le encarga al arquitecto municipal Pedro Celestino del Pandal y Sánchez la construcción del parque Cervantes (1873), considerado como uno de los más modernos de la época”.

Sin embargo, este fue abandonado y por ello se requirió el terreno para construir el Cuartel de Bomberos, que se inició el 8 de marzo de 1897 y culminó el 12 de agosto de 1900; y, según el texto, es además de la última intervención en la plaza de la Vigía, la muestra más acabada del neoclasicismo en Matanzas.

El ingeniero Bernardo de la Granda y Callejas “lo dotó de un frontis triangular sostenido por columnas, a modo de templete, con muros de canto a la vista, en almohadillado, para dotar a la superficie de textura”.

Sin embargo, a inicios del siglo XX, ya los bomberos de la urbe, bajo la égida de su jefe Enrique Estrada, acumulaban una trayectoria de altruismo hacia la población. El Batallón de Honrados Obreros Bomberos de Matanzas, surgido el 19 de noviembre de 1836, podía presumir de emprendimientos como la creación en 1856 de una agrupación musical, antecesora de la actual Banda de Conciertos. Asimismo, en 1893 concibieron la Estación Sanitaria, donde se atendía gratuitamente sin distinción de clase, sexo o raza.

Un año después, idearon el primer Dispensario para niños pobres; allí les proporcionaban educación, ropa, alimentos e, incluso, llegó a funcionar como una especie de hogar para infantes sin amparo familiar. Cada una de esas iniciativas contó con su espacio dentro del inmueble del ingeniero De la Granda.

El nuevo emplazamiento gozaba de la ventaja, aún vigente, de situarse en una posición estratégica: en el centro de tres barrios significativos, Versalles, Matanzas y Pueblo Nuevo. En aquel entonces, para ser bombero voluntario el único requisito era tener un oficio.

UN MUSEO ÚNICO EN EL PAÍS

“Aquí no se aplica lo de llevar las manos detrás, todo se puede tocar, y si el visitante lo desea se viste como los bomberos y hace los mismos ejercicios que ellos en el polígono”, cuentan con sano orgullo Biolexi Ballester Quintana, directora de la institución, y Rosa Quintana Greck, responsable de Inventario.

Ellas son dos de los cinco trabajadores del museo, que coexiste con una Unidad de Bomberos y con el resto de las estructuras del Sistema del Cuerpo de Bomberos en la provincia; condición que lo hace único de su tipo en el país.

La historia de esos hombres resultaba tan singular y hermosa en el territorio que las autoridades de Patrimonio siempre pensaron en la necesidad de que existiera un lugar dedicado a ellos. En 1998 se materializó la idea, pero solo tenían 301 piezas y emprendieron una campaña de rescate, hoy ya son más de 3 000.

El museo posee la mayor cantidad de bombas de vapor reunidas en un solo espacio.
El museo posee la mayor cantidad de bombas de vapor reunidas en un solo espacio.

“Dondequiera que hacemos una exposición transitoria- que son muchas por la riqueza de nuestros fondos- nos hacen donaciones. Estamos enfrascados en completar la plantilla del Cuerpo de Bomberos desde 1836. Resulta un proyecto ambicioso, mas, cuando encontramos una dirección en el Archivo Histórico y tocamos esa puerta, nos encontramos con descendientes dispuestos a colaborar. A veces ya no vive ahí esa familia, y hay otra que también tuvo un bombero”, comenta Biolexi.

Añade Rosa que para asegurar la salvaguarda de los hechos del presente, cada comando posee comisiones y libros de historia. También se confeccionan las hojas de vida de los jubilados y fallecidos, así como de aquellos con más de 10 años de servicio.

Inmerso en proyectos como la restauración del edificio atendiendo a sus valores y espacios originales, la confección de un libro que reúna las investigaciones del enfrentamiento al fuego en Matanzas, y la extensión del círculo de interés para niños, el museo mantiene empeños tan loables como un Centro de Documentación para el público, siempre bajo la premisa de impedir el olvido de quienes lo arriesgaron todo.

 

José Ramírez Pantoja: “Hay que pasar por esto pa’ saber lo que siente”.

(Foto tomada de su perfil de Facebook) (Foto tomada de su perfil de Facebook)
Esa fue la primera frase que me dijo José Ramírez Pantoja del otro lado del teléfono cuando logré contactar con él. En las últimas semanas su nombre ha retumbado una y otra vez en las redes sociales tras sufrir la expulsión de la emisora donde se desempeñó como periodista cultural durante más de una década.

La causa de tal desaguisado fue un post que publicó en su blog, reproduciendo textualmente la comparecencia de Karina Marrón en el pasado Pleno Nacional de la Upec. Aunque por momentos dudó si sería pertinente publicar las palabras de la subdirectora de Granma, decidió dar clic, y lejos estaba de imaginar el vendaval que sobrevendría contra su persona.

Recuerda que tras publicarlo en su blog verdadecuba.blogspot.com y enlazarlo a la red social Facebook, escribió el primer comentario apoyando las declaraciones de la joven periodista y reconociendo que así…

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El colmo del socialismo o La Escuela Política Hugo Chávez

Esta vez me lo perdí, pero allí me representó el mejor embajador posible, mi compañero de vida, militancia y todos los sueños: Rey Montalvo. Ya preparo el cubo para la próxima.

paquitoeldeCuba

Les confieso que casi me rajé cuando por correo electrónico nos informaron que debíamos llevar un cubo para cargar y conservar el agua del aseo diario. La idea de dormir otra vez en literas, pasarnos toda una semana en una beca como si fuéramos adolescentes, además con personas desconocidas y ¿solo? para discutir de política, parecía incluso soportable hasta que adicionaron la noticia de las dificultades con el vital líquido.

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En fotos, la historia de un puente

El puente Sánchez Figueras – muchas veces denominado por los matanceros tan solo como el de San Luis- acaba de cumplir 100 años. De tal forma, Matanzas alcanza la excepcionalidad de ser una ciudad con cinco puentes centenarios en activo.

Antes de esta estructura, cruzó el río San Juan, muy cerca de allí, el puente de La Carnicería, ideado por el genial Jules Sagebien. El de Madera fue su sucesor. Pero en 1916 se inauguró el Sánchez Figueras, y parece que para quedarse.

Entre 2012 y 2013 una reparación capital le devolvió su belleza y solidez, y hoy permanece con la seguridad de los centenarios.

Los matanceros tenemos una deuda con este y el resto de nuestros puentes, preservarlos, no dejar que el tiempo los derrote.

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Matanzas, ciudad de puentes centenarios

El puente Sánchez Figueras (1916) en la calzada de San Luis, sobre el río San Juan, cumplió 100 años este 16 de agosto; y con ello, Matanzas se convierte en una ciudad con cinco de esas estructuras centenarias en activo.

Una singularidad que, según el Ing. Luis R. González Arestuche y el Arq. Ramón Recondo Pérez, no se repite en el país y, hasta donde se conoce, tampoco en América. Solo se le acerca Oporto en Portugal, que posee tres.

“Merecen ser Patrimonio de la Humanidad. Cada uno tiene una función bien definida y forma parte del entorno arquitectónico de la urbe”, afirmó Recondo durante una conferencia dictada por ambos especialistas en la sede provincial de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba.

El Sánchez Figueras fue proyectado y ejecutado por los ingenieros Armando Macías y Conrado Martínez, respectivamente y su construcción, en la que trabajaron los mejores operarios del país, solo demoró un año.

Considerado el segundo puente de hormigón armado edificado en la Isla (aunque algunas líneas de investigación lo postulan como el primero) recibió, entre 2012 y 2013, una reparación capital calificada de muy efectiva, que subsanó sus graves daños.

Sin embargo, quedan pendientes el rescate de la iluminación original, y medidas eficaces para protegerlo de la inconsciencia ciudadana, expresada en la colocación de carteles, la pesca y el lanzamiento al cauce desde él.

Vivimos de espaldas al agua; con tres ríos navegables no se aprovecha la transportación marítima” comentó Arestuche, al tiempo que llamó a poner más atención sobre esa parte integrante del urbanismo matancero y los puentes que los cruzan.

Los otros centenarios de Matanzas – que posee 30 obras ingenieras entre puentes, pasos peatonales y pasos superiores – son el General Lacret Morlot (La Concordia) (1878), el General Calixto García (de Tirry) (1897), el Giratorio (1904) y el de hierro en el río Yumurí (1904).

Fotos: Cortesía de Ramón Recondo y Luis González Arestuche; y Abel López Montes de Oca